¿Cómo puedo regularizar situación en españa?

Son muchos los ciudadanos extranjeros que se encuentran en España en situación irregular.

Los motivos por los que alguien se encuentra en esta situación son variados. Uno de los casos más típicos es el de aquellos extranjeros que acceden a España como turistas, y una vez transcurridos los 90 días de plazo máximo que se puede estar en esta situación, no regresan al país de origen.

También está el caso de personas que han disfrutado de una residencia legal durante cierto tiempo, y posteriormente la perdieron, pasando a estar en situación irregular.

Estar irregular implica que el extranjero no puede trabajar de manera legal, y esto a su vez implica que no podrá cotizar y cobrar paro mientras permanezca en esa situación. Además, como es lógico, esto implica el riesgo de ser detectado y que la Administración comience un procedimiento de expulsión.

Cuando un extranjero está en situación irregular, lo primero que tiene que hacer es informarse sobre las diferentes maneras de regularizar su situación. Existen varias vías que pueden permitir salir de esta situación, y aunque exigen requisitos estrictos, son muchos los extranjeros que los cumplen.

Autorizaciones de Residencia a las que acogerse

A continuación, vamos a explicar las autorizaciones de residencia a las que se podría acoger un extranjero que se encuentra irregular en España.

Arraigo Social

A través del arraigo social muchos extranjeros han podido regularizar su situación en España. Sin embargo, tiene una clara desventaja, y es que exige 3 años de residencia.

Aunque parezca mentira, son muchas las personas que acumulan todo este tiempo en España sin permiso de residencia, ya sea por que han trabajado “en negro” (es decir, sin contrato y sin cotizar a la Seguridad Social) o algún familiar les ha podido mantener.

Independientemente de lo anterior, una vez que se cumplan los 3 años ya podemos acceder a esta autorización de residencia, que entre otros requisitos exige que dispongamos de un contrato de trabajo. En realidad, se trata de un precontrato laboral, ya que hasta que la Oficina de Extranjería no emita la resolución por la cual no reconoce la autorización de residencia por arraigo social, la empresa no puede dar de alta al trabajador.

Lo habitual es incluir una cláusula en el contrato que condicione la entrada en vigor de este a que se apruebe la residencia.

Además del contrato nos van a exigir otros requisitos. Si quieres saber más de la autorización de residencia por arraigo social te recomendamos que leas el artículo Cómo conseguir el arraigo social: guía paso a paso, en el que analizamos en profundidad el arraigo laboral.

Arraigo Laboral

La autorización de residencia por arraigo laboral tiene una ventaja y una desventaja frente al arraigo social.

La ventaja es que exige un periodo previo de residencia más corto, solo dos años.

La desventaja es que tenemos que demostrar que hemos trabajado al menos 6 meses en el plazo de 2 años y esto implica demandar judicialmente o ante la Inspección de Trabajo a la empresa.

En la práctica, sabemos que muchas veces quien ofrece trabajo al extranjero que se encuentra irregular es un amigo a un familiar que tiene un negocio, por lo que como es lógico la opción de demandar se suele descartar.

En realidad, esto no siempre supone una desventaja, puesto que a veces después de trabajar durante un año (aunque sea de forma irregular) el extranjero sufre un despido. En este caso, se puede demandar a la empresa para cobrar la indemnización por despido y de paso solicitar que se reconozca la relación laboral durante el tiempo que haya durado.

Si quieres conocer más en detalle todos los requisitos que exige la ley de extranjería para solicitar la autorización de residencia por arraigo laboral puedes leer: Cómo conseguir el arraigo laboral.

Arraigo Familiar

A diferencia de los 2 supuestos que hemos visto antes, el arraigo familiar no exige un periodo previo de residencia.

Para poder pedirlo, tenemos que encontrarnos en una de las siguientes situaciones:

  • Ser padre o madre de un menor de nacionalidad española. Si tenemos un hijo menor de edad, que ya posee la nacionalidad española, podremos pedir el arraigo familiar directamente. Eso sí, el menor debe estar a nuestro cargo, lo que implica convivir con él o, en el caso de divorcio del otro progenitor, estar al corriente de las obligaciones paternofiliales (es decir, pagar la pensión de alimentos que se haya determinado).
  • Ser hijo de padre o madre que hubiera sido originariamente español. Si nuestro padre o madre tu la nacionalidad española por origen y lo podemos demostrar, podemos solicitar el arraigo familiar también.

En el caso de que quieras saber más sobre la autorización de residencia por arraigo familiar te recomendamos que leas nuestro artículo: ¿Qué es el arraigo familiar?

Tarjeta Comunitaria

La tarjeta comunitaria no es como tal una vía para regularizar la situación en España. Esta tarjeta la pueden pedir aquellos que sean familiares de un ciudadano comunitario (incluido los españoles por supuesto), de un ciudadano del Espacio Económico o de Suiza.

En principio, esta tarjeta debe solicitarse desde el país de origen, pidiendo lo que se conoce como “visado comunitario” en el caso de pertenecer a un país que exige visado para entrar en España. Una vez dentro de España ya se podría solicitar la Tarjeta Comunitaria en el plazo de 3 meses desde la entrada.

Sin embargo, en la práctica, se concede esta tarjeta a aquellas personas que ya se encuentran en España y cumplen los requisitos para la reagrupación comunitaria.

Es decir, se permitía reagrupar al cónyuge, por ejemplo, aunque ya se encuentre en España. Evidentemente el matrimonio tendría que ser real o no en fraude de ley, es decir, si se trata de un matrimonio de conveniencia la Oficina de Extranjería puede sospechar y pedir documentación adicional.

Vamos a poner un ejemplo para que se entienda mejor. Raúl, ciudadano español, trabajó en Uruguay durante 2 años. A los 3 meses conoció a Sofia, y desde entonces están juntos.

Si, por el motivo que fuera, vuelven en España y ella no ha pedido ningún tipo de residencia, se encontraría en situación irregular. En este caso, lo que habría que hacer es solicitar una Tarjeta Comunitaria (también llamada residencia comunitaria) ya sea por pareja de hecho no inscrita, por pareja de hecho registrada o por matrimonio.

Residencia por asilo, protección internacional o de refugio

Cuando un ciudadano llega a España y solicita asilo, protección internacional o la condición de refugiado, si se acepta su solicitud se le concede lo que se conoce como Tarjeta Roja (Documento acreditativo de la condición de solicitante en tramitación de protección internacional), que permite residir e incluso trabajar a partir de los 6 meses, mientras se resuelve el procedimiento.

Lo que pasa en la práctica es que estos procedimientos pueden tardar mucho tiempo en resolverse, llegando incluso a tardar años. Lo único bueno es que todo este tiempo estaremos en situación legal.

Si finalizado el procedimiento nos deniegan la solitud de asilo, pasaremos a situación irregular, aunque quizá ya cumplamos los requisitos para solicio laboral.

En conclusión, lo que queremos transmitir con este artículo es que existen vías legales para dejar de estar en situación irregular y en el momento en el que cumplamos los requisitos debemos solicitar alguno es estos permisos.

Por supuesto, si necesitas más información o quieres consultarnos tu caso particular no dudes en contactar con nosotros.

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